lunes, 21 de julio de 2008

La hipoteca. (De hipotecas y de glorias, cuarta parte)



"Segundas partes nunca fueron buenas", ¿Os podéis imaginar una cuarta? Efectivamente, el mayor bodrio que ha existido y existirá en la madre egea, exceptuando claro, una quinta, sexta y sucesivas partes.

Si amigo/a, unos se casan, otros se hipotecan, otros se casan y se hipotecan, pues a nosotros nos ha llegado la hora, como a todo cerdo le llega su San Martín. El viernes 18 de julio de 2008 fue la fecha fatídica de la boda entre Eon y mía con el banco. Malditos judíos prestamistas, usureros, especuladores chupasangres, ahí se pudran y se mueran todos de una crisis inmobiliaria, petrolífera, energética, o todas juntas.

El proceder de la firma fue arto gracioso; quedamos con nuestro gestor de la hipotecan un tocayo mío que por el momento parece un tipo agradable, supongo que a partir de ahora tendré una foto suya en la diana (que no tengo) del salón (que tampoco tengo), la cuestión es que ese mismo día tenían otras tres firmas (pobres almas anónimas, Dios se apiade de ellas) y las prisas fueron mayúsculas, a eso se le añade que el fulano se casaba al día siguiente. Primero nos sentaron en una habitación, cómo fase previa anestésica antes de entrar al matadero, allí nos empezaron a bombardear con información inútil, nos dieron millones de papeles para firmar y eso que no teníamos ningún producto contratado con la hipoteca. Los muy malajes directamente nos daban el taco de papeles de los contratos abiertos en la parte donde debíamos firmar, y claro, como uno es curioso por naturaleza y supongo que saber el título del contrato que estoy firmando también tiene su gracia, a cada tomo de papeles que me daban abiertos por el final para que firmara directamente miraba la primera página; esto les traía un poco de quicio, pero me daba igual, aunque si hubiera escrito entre medias de los tomos algo como "por este contrato vendo mi alma a Astaroth y a cambio recibiré un Fresquito de Fresa y un Peta Zeta rancio conmemorativo del mundial del 82…" supongo que habría firmado igualmente porque ni me habría enterado.


A continuación nos pasaron a la habitación de la notaria, ella no se encontraba dentro, por supuesto, en su entera magnificencia nos dejó esperando en su cuarto alardeando de lo bonito que era y de las preciosas vista que tiene de la Catedral con esos vencejos volando y graznando, que bonito me pareció, en ese instante me di cuenta de que esos serían nuestros últimos momentos de libertad. Más tarde entró la notaria que ni se presentó ni nada, podía ser perfectamente la mujer que andaba dentro de Espinete o de Don Pin Pon y nos habría dado igual. Lo que sí es cierto es que desde una profesora de lengua que tuve en 2º de BUP, se trataba de la mujer más borde y seca que había conocido, eso sin contar con lo fea que era aunque tuviera una chaqueta de "Escada" mona se queda, a mí me recordaba a Mónica Cervera la actriz de "Crimen Ferpecto". Como iba diciendo, el esperpento abrió las santas escrituras de la casa y empezó a leer la parte que su secretaria la había puesto en negrita. Maldita sea mi espanta, esta tipa se forra por leer lo que otras personas han escrito y encima se lo dejan preprocesado para que sea más fácil su ingesta y por "dar fe" ¿Pero qué Coño es dar fe? ¿Ella la puede dar y yo no? Yo sé de Felaciones y de Felonías, pero no sé qué es eso de la Fe a secas ¿Alguien más entendido que me lo explique? Dios santo, nos quejamos de los profesores de secundarias, maderos, secretarios de las administraciones públicas y bedeles, pero todavía existen muchos entes abyectos que deberían ser destronados de su pedazo de queso. Centrándome en el tema, después de dilapidar saliva con millones de términos que no entendíamos, va la tiparraca y nos pregunta: "¿lo habéis entendido?", en ese momento mi cerebro sufrió una sobrecarga de endorfinas, literalmente no sabía si reírme o llorar, supongo que un sentimiento anuló al otro y me quedé más seco que una mojama. En esa situación tenía dos opciones: o bien decir que no me había enterado ni del NODO o bien ser un buen mandado (total me iba a dar igual) y firmar como todos los borreguitos buenos. Tuve un momento de lucidez y le pasé la hoja a Eon, dicen que las mujeres y los niños primero ¿no? "Pues toma, el marrón para ti" pensé. Eso me dio unos segundo más para pensar, pero no me sirvió de nada, al final tomé la pastilla roja y firmé.

Patada en el culo y a correr "pa casa", al salir de la notaría mire al cielo y ya no tenía el mismo color que antes, lo notaba pixelado, me puse el casco de la moto y no tenía ese olor tan peculiar, olía simplemente a plástico, arranqué a "la poderosa 2" y no rugía como siempre, algo estaba pasando…

Así que amigo/a, esta es la historia de la firma de nuestra hipoteca contado por el evangelista Apone según las escrituras, quizá Eon tenga otra perspectiva y quiera compartir con nosotros su visión.

Todo esto por seguir el sueño de tener y construir nuestro zulo, búnker y refugio, poseer nuestro agujero para escondernos cuando empiece la guerra. Por supuesto, amigo/a mío, si has leído hasta aquí eres digno de disfrutar con nosotros lo que hasta ahora es un proyecto, pero algún día será también tu fortaleza, castillo, baluarte y, por supuesto, tu agujero donde te podrás refugiar con nosotros de lo que se nos avecina.

No hay comentarios: